Viernes 23 de octubre de 2026
La agenda abarca desde la vigilancia de basureros clandestinos hasta la regulación de la construcción.
La estrategia establece vigilancia estricta en obras y transporte de materiales.
MEXICALI.- Ante la proximidad del invierno, periodo crítico para la calidad del aire, el Grupo Interdisciplinario de Gestión de Calidad del Aire (GIGCA) de Baja California formalizó una estrategia coordinada con sociedad civil, academia, autoridades de salud y los tres órdenes de gobierno para mitigar emisiones y proteger la salud pública.
Elvia Martínez Santos, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (SMADS), enfatizó que el GIGCA es clave para transformar los compromisos del programa ProAire en medidas ejecutivas. “La contaminación atmosférica es un desafío que trasciende fronteras y nos exige sumar capacidades y compartir datos”, señaló.
La agenda preventiva acordada por el grupo se articula en las siguientes líneas de acción integrales:
Coordinar con los ayuntamientos e impulsar campañas para concientizar a la ciudadanía sobre el manejo adecuado de residuos, llantas, muebles, desechos de construcción y evitar que sean abandonados en la vía pública o asentamientos irregulares.
Elaboración de inventario, en colaboración con la SMADS, para identificar y atender la proliferación de basureros clandestinos en el estado.
Colaborar con Protección Civil, bomberos y otras autoridades para atender oportunamente los reportes de incendios y prohibir fogatas en las comunidades.
Aplicar el programa de contingencia ambiental, que incluye la posible reducción o suspensión de actividades en concreteras, asfalteras y bancos de materiales durante episodios de altas emisiones, buscando hacerlo de forma ordenada y consensuada.
Implementar medidas para asegurar que los materiales en obras públicas estén cubiertos y sancionar, a través del Instituto de Movilidad Sustentable, a los vehículos de carga que transporten materiales de construcción sin la lona de protección adecuada.
Se reiteró la alianza con el Centro Mario Molina, el organismo trabaja ya en la actualización del inventario de emisiones.
Adicionalmente, se incluyó la revisión de las emisiones generadas por pollerías y taquerías que carecen de medidas de mitigación adecuadas y que afectan también la calidad del aire.
Con estas acciones, el GIGCA establece una ruta de trabajo integral, asegurando que el despliegue preventivo esté operativo antes de la llegada de los meses más fríos, cuando se registran las mayores concentraciones de partículas contaminantes en la región.