17 de agosto de 2026
El día de ayer se registraron numerosas quejas de los usuarios de la carretera Escénica que intentaron usarla para su regreso a la ciudad de Tijuana o a Estados Unidos. Todo debido a la irresponsabilidad de las autoridades de CAPUFE, que solo utilizó 2 casetas de cobro, pese a la promesa de la alcaldesa de que iban a abrir las 4 que tienen, en lo que resta de este verano.
Este incidente se suma a una problemática que se ha vuelto crónica en la autopista. Reportes recientes describen a la Escénica como la vía de cuota más transitada del noroeste del país, y señalan que enfrenta una crisis de movilidad que se agudiza cada fin de semana, con filas de más de dos kilómetros y esperas superiores a una hora, un cuello de botella que afecta directamente al turismo, al comercio y a la industria de Baja California.
El origen del problema, según organizaciones empresariales, no es solo la falta de personal en las casetas los fines de semana de alta demanda, sino la infraestructura misma de cobro. La Coparmex de Ensenada ha exigido modernizar las plazas de cobro de Playas de Tijuana, Rosarito y San Miguel, argumentando que la carretera es el principal corredor turístico del estado y la puerta de entrada terrestre para millones de visitantes, además de la conexión logística entre las zonas metropolitanas de Tijuana, Rosarito y Ensenada. De acuerdo con cifras de CAPUFE, durante 2024 la autopista registró cerca de 20 millones de cruces vehiculares, con un promedio superior a 54 mil vehículos diarios.
A esto se suma que el costo del peaje aumentó en abril de este año, de 47 a 50 pesos por tramo, lo que ha intensificado el descontento de los usuarios, quienes señalan que el incremento no se ha traducido en mejoras al servicio ni al estado de la carpeta asfáltica.
Vecinos y usuarios de la zona costa han pedido en repetidas ocasiones mayor coordinación entre el Ayuntamiento de Tijuana, CAPUFE y la Secretaría de Turismo estatal para reforzar personal y habilitar más casetas en fechas de alta afluencia —como ocurrió en fines de semana previos— pero, según lo ocurrido este domingo, esas medidas siguen sin aplicarse de forma consistente.
