Ensenada, Baja California a 12 de junio de 2026.
En relación a los hechos contenidos la noche del miércoles 10 de junio en la delegación de Punta Colonet, de Ensenada, Baja California, en los cuales mi hijo y un compañero de trabajo, quienes laboran como inspectores en el Instituto de Movilidad Sustentable de Baja California (IMOS), fueron privados de su libertad, manifiesto lo siguiente:
Primero, reitero mi reconocimiento y agradecimiento a la Secretaria de la Defensa Nacional y a las fuerzas federales del Gobierno de México que encabeza la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, así como a las fuerzas de seguridad de la administración de nuestra Gobernadora Marina del Pilar, y a la Fiscalía General del Estado, por el trabajo coordinado y oportuno que llevaron a cabo en atención de este suceso.
Segundo, desconozco total y plenamente las referencias y aseveraciones publicadas por un semanario en la entidad, las cuales, sin pruebas o fundamentos conocidos, sugieren en su encabezado que el móvil del delito cometido en contra de mi hijo y su compañero tiene que ver con un asunto ligado a temas de “deudas de droga”.
Tercero, reafirmo mi convicción de toda la vida de respetar la libertad de expresión y el ejercicio del libre periodismo. Sin embargo, difiero de politizar temas tan delicados al dirigir la atención a mi carrera política y a la actividad profesional y empresarial de mi familia, que nada tienen que ver con los acontecimientos ya mencionados, esperando que la finalidad no sea denostar y tratar de influir negativamente en vísperas de que inicie el proceso electoral de 2027.
Cuarto, de igual manera no creo prudente ni ético especular las razones de la privación ilegal de la libertad sufrida, ya que esto los revictimiza, pone en peligro su vida, su entorno familiar y su trabajo.
Quinto, quiero destacar que ni a mí ni a ningún integrante de mi familia o persona allegada se nos contactó por parte de los victimarios y mucho menos recibimos exigencia alguna de pago de rescate para obtener la libertad de mi hijo y su compañero.
Sexto, valoro a los medios de comunicación que informaron verazmente, con ética y oportunidad de este lamentable hecho, así como a los cientos de personas que por diferentes vías manifestaron su apoyo a través de mensajes y de sus oraciones a mi persona, a mi familia.
Séptimo, abrazo solidariamente a la familia del compañero de mi hijo, así como a todas las familias que han sufrido y sufren la desaparición de algún familiar. Siempre he sido empática con quienes buscan familiares, pero hoy – debo decirlo – conocí en carne propia la angustia que se siente en el alma y en el corazón, por lo que ratifico mi convicción de trabajar desde cualquier trinchera en la que me encuentre para respaldar el combate a este delito que separa familias, al mismo tiempo de apoyar dentro de mis posibilidades y facultades, a quienes buscan a sus seres queridos.