- El actuar decidido y oportuno del oficial Antonio Campuzano marcó la diferencia en una intervención que reforzó el sentido de proteger y servir
Ensenada, Baja California, a martes 13 de enero de 2026.- En la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), hay intervenciones que trascienden el parte informativo y se convierten en historias de vocación, temple y compromiso con la vida. Una de ellas ocurrió el pasado 11 de enero, cuando el oficial Antonio Campuzano, adscrito a la corporación, intervino de manera decisiva para salvar la vida de un menor de edad en la delegación El Sauzal.
El oficial Campuzano acudió a las instalaciones de la corporación local acompañado de su familia, quienes presenciaron el reconocimiento otorgado por la DSPM como un gesto de gratitud y orgullo institucional. El director Alejandro Monreal Noriega hizo entrega del distintivo, resaltando que la actuación del oficial es reflejo del compromiso diario de quienes portan el uniforme con responsabilidad, cercanía y vocación de servicio.
Durante el acto, el oficial compartió que eran alrededor de las 11:25 horas cuando, a través de la línea de emergencias, se reportó que un joven se encontraba en situación de riesgo sobre un puente de la carretera Ensenada–Tijuana, a la altura del CetMar. Al arribar al sitio, el oficial Campuzano observó al menor en una posición sumamente vulnerable, aferrado a la estructura del puente.
Mientras solicitaba apoyo por frecuencia, el oficial entendió que esperar podía significar perderlo —como él mismo lo relató posteriormente—. ”La verdad fueron segundos, me decían por frecuencia que esperara el apoyo, pero sabía que si me esperaba, posiblemente él se iba a aventar”, detalló.
Ante ese escenario, decidió acercarse con cautela, cuidando cada movimiento y cada palabra. No hubo órdenes ni forcejeos, solo una conversación directa y honesta. “Sinceramente no sabía qué decirle, lo único que se me vino a la mente fue hablarle para que se sentara y no se aventara”, recordó.
El oficial se colocó a su altura, le pidió que se sentara y permaneció ahí, hablándole con calma.
“Solamente se quedaba callado, y poco a poco se fue sentando”, narró. Cuando el menor finalmente se sentó comenzó a llorar, en ese momento los oficiales, que ya se encontraban en el lugar, actuaron de manera coordinada, interviniendo de manera segura, logrando bajarlo y ponerlo a salvo.
Posteriormente, el joven fue trasladado para su certificación médica correspondiente y, junto con su madre, fue canalizado a las dependencias especializadas para recibir atención psicológica y seguimiento integral, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de situaciones.
Al recordar el momento, el oficial Campuzano reconoció que fue hasta después, cuando todo terminó, que dimensionó lo ocurrido. “La verdad no tengo palabras, ya cuando estábamos abajo se me vinieron muchas cosas a la cabeza, todo lo que pudo haber pasado, pero oportunamente se logró evitar una tragedia”, compartió.
La corporación reiteró que este tipo de acciones reflejan el compromiso diario de mujeres y hombres policías que, más allá del uniforme, asumen su responsabilidad con sensibilidad, criterio y vocación de servicio, fortaleciendo la confianza ciudadana y el vínculo con la comunidad.