Ahora es más fácil: ya no necesitas cambiar tu tarjeta cada año, solo realiza tu refrendo y conserva tu tarjeta junto con el recibo de pago. Puedes hacerlo en línea o de forma presencial.
En pocos pasos, sin filas y con validación segura mediante código QR.
Recuerda llevar siempre en tu vehículo tu tarjeta de circulación condicionada y el recibo vigente.